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Terra
La Coctelera

Un taller de periodismo ciudadano

Hace muchos años que no estaba en la escuela otra vez. Las tecnologías han cambiado mucho y pareciera que fue hace más de un siglo la última vez que publiqué en este blog. Ahora lo hago inspirado por la juventud de los jóvenes que me rodean y previo a asistir a una manifestación más, de esas de las que en este país casi están prohibidas.

La precepción de que todo está mal, de que hay que cambiar al mundo y de que podemos hacer lo que se nos venga en gana está presente en estos muchachos justo como cuando yo era joven y me sentí a ocn las mismas energías para hacer cualquier cosa que me viniera en gana. ahora, esta noche, probaremos si la vida y la experiencia me han cambiado algo, nada o mucho.

Como se habrán dado cuenta no soy un blogger consumado ni mucho menos y que etso lo hago sólo para entretenerme y mantenerme ocupado cuando epiezo a sentir que el tiempo pasa lentamente.

Ahora a la distancia de los años de escuela, parece que sirvió de algo el haber asistido a clases por lo menos un par de veces por semana jejejejejeje.

Hoy no me siento de humor para ser muy serio, así que por lo pronto los dejaré con la duda de que esta noche es probable que pase algo realmente bueno en la manifestación.

Ya verán las fotos cuando sea tiempo.

Hasta la próxima.

De regreso...

Después de una ausencia prolongada (cerca de dos años) retomo esta divertida experiencia de publicar artículos con tintes político-noticiosos.

Verdaderamente encuentro esto un poco cambiado, pues hay muchas aplicaciones nuevas que en aquel tiempo todavía no tenían, así que poco a poco me iré acostumbrandop a utizarlas nuevamente. Lo mejor de todo es que pondré en práctica ese ejercicio divino que es la redacción.

Nos encontraremos ahora con nuevos temas más apasionantes e interesantes y tal vez, por qué no, hasta con algunas clases de español.

Así que... empecemos...

México: teatro, tretas y retretes del proceso electoral

No cabe duda que nuestro papis se preparó como nunca para la puesta en escena más esperada de los últimos tiempos: Proceso Electoral 2006.

Como toda obra, tuvo la participación de diferentes compañías de teatro que prepararon a sus actores para ser los protagonistas de la historia durante mucho tiempo con ensayos y ensayos.

Una vez que los protagonistas y sus ayudantes estuvieron preparados lanzaron la invitación y llevaron a cabo la representación, sin esperar si quiera que el clímax de la misma no estaría dentro de la puesta en escena, sino al terminar la misma.

Ni el mejor escritor pudo imaginar que su guión tendría una repercusión tal, incluso depués de caído el telón que representaba el final.

Lo más importante de esta puesta en escena, es que los asistentes, el público, por primera vez en mucho tiempo se involucró con la historia y al mismo tiempo fue objeto de las tretas que fueron planteadas en el laberinto y el enredo del guionista.

Sin embargo y pese a que el público estaba participando activamente, no se dio cuenta de que lo estaban guiando al retrete de la ignorancia, por el caño de la violencia, por las cloacas de la política.

Esa representación, ese guionista, esos protagonistas, esos ayudantes y tramoyistas, ese telón, todo lo que conformó el teatro en el que estaba montada la obra, es nuestra propia sociedad, y el reflejo de lo que somos está en ello... nuestra sociedad no ha crecido, nuestro pueblo se ha mantenido inculto, nuestra gente no ha logrado el nivel de tolerancia y madurez necesario para sacar adelante a un país.

Nuestro teatro no es más que una treta barata que nos lleva al retrete de la inmundicia política y social.

Como se esperaba... Empate???

No cabe duda que algunas veces la realidad resulta más atractiva e interesante que las novelas o los cuentos, ya sean éstos chinos o de hadas.

Para ejemplo basta solamente este fin de semana... donde muchos, de ambos lados, se daban por vencedores y resulta que la competencia les resultó poco más que pareja.

Este es un mensaje más que claro para los políticos a fin de que se den cuenta que lo más peligroso con lo que pueden jugar estos muchachos de la política son las estimaciones y la confianza de la gente.

Así que cualquiera que al final resulte el verdaddero ganador, deberá responder y aprender a buscar concensos para poder gobernar en un país dividido en tres.

Muere Monitor... lenta, muy lentamente

Las ideologías muchas veces pueden contrapuntearse entre quienes dirigen un medio y quienes son el gancho, el talento que hace de ese medio un éxito.

Cuando esas características se conjugan en una misma persona, es muy probable que el ego logre nublar la visión que por muchos años caracterizó a ese talento o a ese empresario visionario.

Y cuando encima de ello se tienen problemas tan fuertes que hasta los recursos legales internacionales parecen no tener sustento, pues al ego hay que sumarle la desesperación para terminar de oscurecer por completo la visión de ese talento.

Este caso es el de Monitor de Grupo Monitor. Un espcio informativo que por décadas ha marcado a toda una generación o generaciones y que ha establecido el ritmo con el cual se hacen las noticias en nuestro país.

Una verdad sea dicha: es el espacio por excelencia para formar opinión. Lamentablemente los tiempos cambian y con ello los gustos de los radioescuchas, que prefieren estilos jóvenes, ágiles, pero igual de críticos, y entonces hay que adaptarse.

Como la ley de la selva: si no te adaptas, te mueres. Es el caso que nos atañe: Monitor se está muriendo y no hay quien lo rescate.

Su dueño y talento principal está cegado por el ego y las presiones de cumplir con un aley que m,uchas veces ha criticado, pero que lamentablemente existe y hay que cumplir.

Que si es corrompible o no, ese es otro cantar, pero lo cierto es que existe la ley y se debe cumplir.

En este punto del pleito con Grupo Radio Centro, es increíble que José Gutiérrez Vivó mantenga la postura que lo ha caracterizado y que encima de todo no les dé explicaciones a los colaboradores que lo apoyan para mantener al aire a su programa.

La soberbia y el ego desmedido pueden conjugarse de muchas maneras para hacer que alguien con una mente tan brillante como él, finalmente parezca estar haciendo pininos en la radio.

No es posible que no escuche a quienes entrevista cuando le explican los motivos del porqué no se pueden hacer las cosas o del porqué se hacen de determinada manera... es increíble.

Tal como una persona adulta mayor necea, así lo está haciendo en sus últimos respiros el programa Monitor y todo gracias al ego y a las presiones que sufre su talento y, para desgracia, dueño.

Ojalá que por lo menos los muchachos que colaboran con él y en los noticiarios pueden recibir una explicación o por lo menos una luz que les diga ¿a dónde van encaminados sus esfuerzos?, ¿vale la pena?, ¿se les tomará en cuenta?

La dulce realidad... siempre amarga

No cabe duda que las expectativas generadas por el desempeño deportivo de algunos mexicanos, puede enturbiar el ánimo general.

La derrota de México ante Portugal, si bien es sólo de carácter futbolístico, mucho deja un sinsabor luego de que sentíamos que podíamos avanzar de manera más tersa y tranquila hacia una nueva etapa.

Haciendo una semejanza, guardando las debidas proporciones, lo mismo puede ocurrirnos el próximo 3 de julio cuando termine el proceso electoral y nos quedemos en la orilla.

En la orilla viendo el espectáculo desastroso de poder avanzar un escalón en el proceso democrático con la madurez de una sociedad que es capaz de admitir una derrota y con la serenidad necesaria para afrontarlo y aprender de los errores cometidos, pero con la impotencia de asimilarlo.

Nuestra nación, nuestro pueblo, no puede quedarse viendo el desorden y el alboroto que la clase política nacional está gestionando sexenio tras sexenio, trienio tras trienio, elección tras elección.

Es lamentable que pasan y pasan los años y los encuentros y las pruebas y los retos... y nosotros continuemos ahí, siendo simples espectadores y no tengamos el coraje de tomar la decisión por nuestras manos.

Es muy fácil decir y criticar cuando no estamos de acuerdo con algo, pero el respeto a uno mismo no lo podemos criticar, por eso es necesario que la primera decisión que tomemos sea la de salir a votar para poder exigir, porque después del 3 de julio todo lo que digamos será usado en nuestra contra si no exigimos en las urnas lo que por derecho nos corresponde.

Así que el reto es mayúsculo, que no el obastáculo, el reto es votar y vivir con esa decisión. Pero no acaba ahí, acaba cuando asimilemos el resultado cualquiera que éste sea. Y si existiera alguna duda, acudir a las instancias que permitan aclarar dicha duda, pero no hacerlo porque estamos inconformes con el resultado, sino porque tenemos dudas, sólo por eso.

La madurez no se mide únicamente en la vida personal, también se mide en la colectividad y es ahí donde México tiene mucho que crecer y esperamos continuar por el sendero del crecimiento... político.

La difícil decisión de mediados de año... electoral

Siempre que uno toma una decisióne en la vida, debe valorarla y sopesarla, primero con relación a uno mismo y las consecuencias que traerá dicha decisión, y segundo respecto a la comunidad o la sociedad que se verá afectada con esa decisión.

Quienes hemos aprendido a esquivar los diferentes obstáculos que toda generación de la crisis debe saber, conocemos de las dificultades que tiene la decisión que tomaremos muy pronto.

En realidad no se trata de elegir un sistema de gobierno, ni una política económica, tampoco se trata de descubrir el hilo negro. Sólo se trata de pensar en el futuro que queremos y cómo lo queremos.

La dificultad radica en que no conocemos la situación actual de nuestro país. No la conocemos porque no hemos tenido el interés de involucrarnos realmente en cada uno de los asuntos en que nuestro México está envuelto.

Mucho menos conocemos lo que implica cada una de las pocas propuestas que hemos escuchado por parte de quienes tampoco saben lo que es gobernar un país.

Si bien es cierto que entre ellos existen algunos que ya tienen experiencia de administración pública, ninguno de ellos, ni sus colaboradores cercanos alcanzan a dimensionar lo que significa administrar un país.

Los colaboradores están entusiasmados con trabajar para los candidatos, pero en realidad lo hacen por un afán de notoriedad, de querer mantener un trabajo (cosa justa y nada criticable si no fuera porque les voy a pagar con mis impuestos) y no entregarse al servicio como tal.

Aquí es donde viene la dificultad... ¿cuál es la mejor decisión?, ¿qué futuro creemos o imaginamos que vamos a tener con tal o cual candidato?

La moneda está en el aire y sólo nosotros sabremos cuándo va a caer y enseñarnos su rostro o en todo caso su cruz.